Blog viajar con mascotas

En aproximadamente un 40% de los hogares españoles hay al menos una mascota. Es decir, un animal doméstico a nuestro cargo que debemos cuidar de manera responsable. Y es que, más allá de convivir con él o ella en el hogar, hay numerosas situaciones en las que requieren una atención más especial. Por ejemplo, la llegada del verano y las vacaciones familiares hace que nos planteemos diferentes opciones respecto de nuestras mascotas, desde dejar al animal a cargo de un tercero, hasta llevárnoslo de viaje con nosotros.

No obstante, si viajamos en coche, y estamos dispuestos a llevar a nuestra mascota con nosotros, debemos tener claras ciertas consideraciones para transportarla con total seguridad y no poner en peligro ni la integridad física de los ocupantes del vehículo, ni la de nuestra mascota.

En primer lugar, recordamos que bajo ningún concepto el animal debe ir suelto dentro del habitáculo. Esto es extremadamente peligroso porque:

  • El conductor puede sufrir distracciones.
  • El animal puede interferir en la conducción o al afectar a los sistemas mecánicos.
  • Supone un riesgo para los usuarios de la vía (perro asomando la cabeza por la ventanilla).
  • Puede provocar daños en caso de frenazo o impacto.

 

Por todo ello, y tal que como indica la DGT, si viajamos en coche con alguna mascota, ésta debe ir sujeta correctamente para no caerse, desplazarse o comprometer la estabilidad del vehículo, ni dificultar la visibilidad del conductor.

Si la mascota no va bien sujeta, en caso de frenazo brusco puede salir disparada sufriendo lesiones e incluso pudiendo provocar daños a otros ocupantes del vehículo.

Además, según el artículo 18 del Reglamento General de Circulación, los animales deben ir convenientemente ubicados en el coche: “El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. Se debe mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos”.

 

Por otro lado, lo ideal es elegir un sistema homologado mediante normas europeas y que se adecue alpeso del animal. Por el contrario, si el animal no viaja bien sujeto y protegido, como dueño o persona responsable puedes exponerte a multas económicas que oscilan los 100 euros en el caso de que la mascota vaya suelta en el coche, e incluso alcanzar los 200 euros si el animal está situado en el habitáculo del conductor.

Dispositivos de retención para mascotas:

Transportín

Uno de los sistemas de retención más seguros para perros o gatos, sobre todo si son de pequeño tamaño.

El transportín se debe colocar en el suelo, detrás de los asientos delanteros, nunca sobre los asientos.

En el caso de perros de gran tamaño, si el dispositivo no cabe entre los asientos, se debe colocar en el maletero lo más cerca posible del respaldo y en posición transversal respecto a la dirección de marcha. Además, para mayor seguridad, podemos combinar este sistema con una rejilla divisoria que separe la cabina del portaequipajes.

 

Arnés

Este sistema se recomienda para sujetar a mascotas más grandes. Éstos sujetan a los perros mediante el cinturón de seguridad.

Lo ideal es que el arnés cuente con un doble enganche con un sistema de unión corto al anclaje del cinturón de seguridad del vehículo, ya que los correajes que se enganchan al collar del perro no retienen al animal y pueden suponer un riesgo para los pasajeros.

 

Rejilla divisoria

La rejilla permite habilitar el maletero para llevar animales de gran tamaño. Las más seguras son las que van montadas desde el techo del vehículo al suelo del mismo.

Sin embargo, hay que tener en cuenta la estabilidad tanto de los respaldos de los asientos como del montaje de la rejilla.

 

Otras consideraciones

A parte de siempre sujetar a nuestra mascota dentro del habitáculo, debemos atenderla durante el trayecto. En caso de que vayamos a realizar un viaje largo, es muy recomendable consultar al veterinario acerca de cuestiones como medidas preventivas para evitar mareos.

Durante el viaje, asegúrate de que tu mascota se mantiene bien hidratada. También debes realizar paradas para que puedan moverse más libremente y, por último, recuerda que nunca debes dejarla sola en el coche si las temperaturas son elevadas.